EL MINISTRO COMO PREDICADOR

El Ministro como predicador
Hechos 18:24-28

Introducción:
Una de las funciones más importantes del ministro es la predicación. Si en algo tiene que especializarse es precisamente en este ministerio. Por su posición de ministro tiene la responsabilidad de hablar en público varias veces a la semana, la mayoría del tiempo a la misma congregación. De ahí, la necesidad de tener la habilidad de ser variado para poder satisfacer las necesidades de su auditorio. El ministro tiene el compromiso de hablar a jóvenes, damas, varones, ancianos, niños, etc. También tiene la obligación de hablar en ocasiones diversas, tales como: matrimonios, cumpleaños, funerales, dedicación de niños, semana santa, navidad, fiestas patrias, aniversarios, etc. Por lo tanto, todo ministro debe, por necesidad, cultivar con diligencia el arte de la predicación.
Un ejemplo de un buen predicador es Apolos, quien, según el pasaje leído era:

1. Varón elocuente.
2. Poderoso en las Escrituras.
3. Instruido en el camino del Señor.
4. De espíritu fervoroso.
5. Que hablaba y enseñaba con diligencia lo concerniente al Señor.
6. Hablaba con denuedo en las sinagogas.
7. Fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído.
8. Demostraba con vehemencia, por las Escrituras, que Jesús era el Cristo.

Todo predicador debe tener en mente tres cosas especiales con relación al sermón.

Desarrollo

I. Cual es el objeto de la predicación.

A. Todo predicador debe tener en mente siempre por que razón predica, y cuales son sus intenciones cuando lo hace.
B. Hay motivos, desgraciadamente, negativos por los cuales algunos predican:

1. Simplemente para llenar una parte del culto. Se supone que en cada culto haya un sermón, por lo tanto predican.
2. Para justificar su posición de ministro.
3. Para condenar personas no gratas.

C. Cuales deben ser los objetivos a seguirse:

Enseñar.
a. Predicación sin enseñanza no puede llamarse predicación.
b. El Señor nos dio el ejemplo: sus predicaciones siempre fueron enseñanzas; por eso fue llamado Maestro.
c. La calidad de los miembros se forma de acuerdo a la calidad de las predicaciones. Donde no hay enseñanza, no pueden producirse miembros prominentes.

Exhortar.
a. La exhortación no significa regañar.
b. Reñir desde el púlpito es indecoroso.
c. La exhortación bíblica es una amonestación a los creyentes a fin de que sean fieles al Señor; es una súplica un ruego amoroso que persuade que se haga lo bueno.
d. La palabra “ exhortación” en el Nuevo Testamento es la traducción de paráklesis que también significa “ consolación”

Conmover.
a. La predicación debe llegar al corazón.
b. Debe ser una inspiración que toque los sentimientos.
c. La predicación debe producir preocupación, reflexión y en ocasiones inquietud; debe motivar a la gente a que busque a Dios.

Convencer.
a. La predicación debe apelar a la inteligencia y persuadir la voluntad.
b. No solamente conmover el corazón sino también convencer la mente.
c. Aquellas predicaciones que únicamente enfatizan el aspecto emocional con el tiempo originan creyentes fanáticos.

Producir.
a. O sea, lograr resultados. Cuando no se procuran resultados, se fomenta la indolencia ministerial.
b. Por medio de la predicación los pecadores deben convertirse, los creyentes deben santificarse, los caídos levantarse, los afligidos consolar.

Consolar.
a. Ningún ministro que no consuele con sus predicaciones tiene el derecho de corregir y llamar la atención.
b. Muchas veces no se consuela porque se confunde el carácter fuerte con el celo por la obra de Dios.

Prevenir.
a. Con la predicación se debe evitar el mal en que pueden caer las personas.
b. Por lo tanto, en la predicación debe haber advertencias para que nadie diga que sufre por ignorancia.

II. Fuentes para el sermón.

A. La Biblia. Esta debe leerse con tres intenciones:
1. Como devoción, para beneficio espiritual personal.
2. Como estudio, para beneficio intelectual.
3. Como fuente de sermones, para provecho ministerial.

B. Sermones de otros predicadores.
1. Tomados de revistas.
2. Libros especiales.
3. Que uno personalmente escuche.

C. Coleccionando bosquejos de sermones.
1. Personales.
2. De otros predicadores.
3. Revistas.
4. Libros especializados.

D. La necesidad del grupo a quien va a predicar.
1. Todo ministro debe saber cuales son las necesidades de su congregación.
2. Nunca debe predicar sin saber a ciencia cierta que es lo que mas necesita el auditorio.

III. Como considerar el sermón.

A. Como un arte.
1. El sermón debe ser para el ministro lo que para el pintor es un cuadro, para el poeta una poesía y para el músico una melodía. Ninguno de ellos saca al público ningún producto de su arte hasta haberlo perfeccionado. Así debe ser el sermón.
2. El sermón debe predicarse hasta que uno este seguro que es lo que se puede decir y en la manera mas indicada.

B. Como una especialización.
1. La mediocridad en el pulpito desluce mucho.
2. ¿Qué diríamos de un cirujano que entra a la sala de operaciones sin saber lo que va a hacer? ¿Qué diríamos del arquitecto que intenta levantar un edificio sin tener a mano un esquema del mismo? Así de mal es el ministro que intenta predicar sin saber lo9 que va ha decir.

C. Como un sentimiento.
1. La predicación es únicamente es efectiva cuando sale del corazón.
2. El buen predicador es aquel que expresa lo que es parte de su vida.

Conclusión:
¿Que tanto te esfuerzas por ser un buen predicador?

Este material ha sido recopilado  y preparado por el Pastor Luis M. Hidalgo .  Usted puede encontrarlo en formato PDF seguidamente solo debe dar click al enlace: El Ministro como predicador También puede encontrar más material de estudio en Estudiando La Biblia, Sinopsis Espiritual ,  Manantiales Biblicos y Meditaciones

Valido la inscripción de este blog al servicio Paperblog bajo el seudónimo manriquito

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>